Represalias en el Lugar de Trabajo

Es ilegal que un empleador tome represalias contra un empleado que haya hecho una presentación de un cargo de discriminación o si se opone a la discriminación. Los empleados que den testimonio de un procedimiento de discriminación de empleo también están protegidos. La prohibición de las represalias significa que un empleador no puede despedir, denigrar, acosar o tratar de manera adversa a cualquier empleado porque él o ella han participado en actividad protegida. Un ejemplo es cuando un empleado se queja de un ambiente de trabajo hostil y queda despedido o degradado a causa de esa denuncia. La represalia es ilegal bajo las leyes que prohíben la discriminación basada en raza, color, sexo, religión, origen nacional, edad y discapacidad.

Para presentar un reclamo por represalia, un empleado tiene que haber sido sujeto a una acción adversa en el trabajo debido a la participación del empleado en una actividad protegida, que significa, por ejemplo, que el empleado presentó una denuncia de discriminación, se opuso a discriminación ilegal en el lugar de trabajo, o hizo una declaración jurada en un procedimiento de discriminación de empleo.